Buki Naeh, periodista especialista en sucesos policiales, habló en entrevista a una estación de radio en Israel, sobre el asesinato de Ben Sutji en plaza Artz Pedregal, señalando que este último era considerado el criminal más peligroso de su país.

“En los últimos seis meses, Sutji se consideraba el hombre más poderoso y más temido del inframundo del crimen israelí. En marzo fue liberado de la prisión y todos aseguraban que liquidaría a todos sus oponentes, pero no hay pruebas de que lo haya hecho”, dijo Naeh.

Señaló que la policía estima que fue un asesinato ordenado desde Israel, pero que la asesina no sabía quién la envió, pues la orden pasó entre varias manos hasta que se ejecutó.

“Exactamente. Había 300 personas fuera de la prisión esperando para asesinarlo. Decían que Ben Sutji liquidaría a la familia Mosley (perteneciente al crimen organizado). Ha vivido en México varios años y se le acusa de muchos actos de los cuales nadie ha podido demostrar su culpabilidad. Tiene un hijo allá, y había solicitado la ciudadanía mexicana. La policía estima que fue un asesinato ordenado desde Israel”.

“Por supuesto, que la asesina no sabía quién la envió, porque la orden pasó entre varias manos hasta que se ejecutó, aparentemente fue alguien que necesitaba mucho dinero. Sutji fue amenazado de muerte cuando salió de la cárcel y posiblemente estuvo detrás de algunos asesinatos en Israel posteriormente”.

El periodista Naeh habló de la familia de Sutji y estima que a pesar de ser él en sí una organización criminal, nadie vengará su muerte.

“Ben Sutji no pertenece a una familia criminal, pero es una organización criminal. Su madre es muy buena gente, su familia no está involucrada en el crimen organizado, así que nadie va a vengar su muerte, no tiene hermanos y hermanas involucrados en el crimen. Muchas personas en Israel son fuertes hasta el día en que se van, y cuando se van, nadie se interesa en vengar su muerte”.

Finalmente señaló que no se encontraba en México para huir de la justicia de Israel, sino por los negocios que tenía en el país.

“No huyó, tiene negocios en México. Quizás pensó que tendría una vida mejor y menos peligrosa allá, pero no viajó a México por temor. No acostumbraba decir que tenía miedo”.

Con información de EnlaceJudíoMéxico

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