Con la reforma laboral, el sector empresarial se fortalecerá y elevará sus niveles productivos, en tanto que la clase obrera podrá tener mejores condiciones de trabajo y mejores salarios, así como prestaciones sociales, afirmó Luisa María Alcalde Luján.

La titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social señaló que el país va por la ruta adecuada y es necesario que los factores de la producción asuman el compromiso de modernizar el mundo laboral.

Al participar en el Foro Laboral Nacional Index: “Nuevo Modelo de Relaciones Laborales”, precisó que esta legislación que entró en vigor el 1 de mayo representa una gran oportunidad para modernizar a este sector, hacerlo más eficiente, responsable y productivo.

Indicó que para sacar adelante esta ley es necesaria la participación de todos los actores de la sociedad. “Para que sea un éxito se requiere del diálogo y la conciliación entre empresarios, trabajadores y sindicatos”, añadió.

La reforma laboral permitirá hacer frente a la nueva realidad del mundo del trabajo, planteó, al hacer notar que esa iniciativa es producto de tres elementos, que son provenir de la reforma constitucional avalada por el Congreso de la Unión en febrero de 2017, que busca modificar las relaciones laborales, impulsar el voto democrático y cambiar el mundo de la impartición de justicia en el sector obrero. 

Asimismo, dijo, se acordó impulsar las reformas secundarias para 2018 y no hubo consenso en el Congreso de la Unión; y aclaró que la reforma no es producto del acuerdo comercial entre México-Estados Unidos y Canadá, sino que surge de la reforma constitucional de 2017.

Otro elemento que influyó en la aprobación de este marco legal, abundó, fue la firma del Convenio 98 de la OIT por parte del gobierno federal y que fue ratificado por el Congreso de la Unión en septiembre de 2018.

Hizo notar que tenemos los tres elementos que son los acuerdos comerciales asumidos por México en el TEC-MEC en el apartado 23-A y por otros convenios internacionales que ya había suscrito México.

La encargada de la política laboral del país explicó que la reforma laboral busca la transición de las Juntas Federal de Conciliación y Arbitraje a los llamados tribunales laborales que dependen del Poder Judicial.

Además, puntualizó, se crea el Centro de Conciliación y Registro Laboral, donde se buscará que cuando haya un conflicto obrero-patronal se buscará a través del diálogo y la negociación llegar a un acuerdo y si no se llega se trasladará a un tribunal laboral.

Esta nueva instancia, prosiguió, tendrá la facultad de registrar los estatutos de los sindicatos y de los contratos colectivos de trabajo. “Se verificará que los trabajadores hayan elegido de manera democrática a sus dirigentes y que están de acuerdo con el contenido del CCT.

En materia de democracia sindical, continuó Alcalde Luján, los nombrarán a través del voto secreto, personal, libre y universal a sus dirigentes y se verificará que 30 por ciento de los trabajadores está de acuerdo a pertenecer a una organización sindical.

Con todo este proceso, subrayó, se busca rescatar y fortalecer la contratación colectiva. Aseguró que con la reforma laboral se va a terminar con los llamados contratos colectivos de protección.

Alcalde Luján mencionó que con este nuevo marco legal se busca privilegiar el diálogo y los consensos, con el objetivo de reconstruir algunas relaciones que se han fracturado.

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