El presidente Donald Trump está dispuesto a reunirse con su homólogo iraní, Hasan Rohani, “sin condiciones previas”, según miembros de la administración estadounidense, que anunciaron este martes nuevas sanciones económicas contra Teherán. 

Ese anuncio llegó horas después de que Trump destituyera a su asesor de seguridad nacional, John Bolton, partidario de una posición de firmeza respecto a Irán. 

“El presidente lo ha dejado claro, está dispuesto a un encuentro sin condiciones previas, pero mantenemos la campaña de máxima presión” contra Irán, declaró el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, durante una rueda de prensa en la Casa Blanca. 

En la misma conferencia, el secretario de Estado, Mike Pompeo, contestó “por supuesto” cuando se le preguntó si Trump podría reunirse con Rohani a finales de este mes al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. 

Las tensiones entre Estados Unidos y la República Islámica, enemigos históricos, aumentaron desde que Washington se retiró en mayo de 2018 del acuerdo internacional firmado tres años antes sobre el programa nuclear iraní. Trump consideró demasiado permisivo al texto, con el que se buscó impedir que Teherán se dotara de la bomba atómica.

Aunque Washington ha restablecido desde entonces unas duras sanciones que asfixian a la economía iraní, el mandatario estadounidense alterna entre una gran dureza en sus declaraciones y una voluntad de negociar con Teherán. 

Trump había considerado a principios de septiembre que una reunión directa con Rohani era “posible” en ocasión de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Pero el presidente iraní había puesto como condición a ese encuentro el levantamiento de todas las sanciones contra su país.

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